Spanking a solas... *

Autor: Amante Lesbiano.
Yo sí me he autoazotado, ya no, pero sí lo hice durante mucho tiempo, desde los 16 años. Aún así, quizá debido a la respuesta creada a base de repetir y repetir el estímulo, en los momentos en que voy al baño o me cambio en el dormitorio, me pongo frente al espejo, con el culito respingón y me doy una cachetada con la mano, como un gesto ya adquirido con el que honro esa parte de mi vida que ha permanecido oculta y con la cual me identifico plenamente. Yo siento que soy yo cuando me proclamo tal cual soy, femenino y spankee. Y sólo el hecho de escribirlo me hace sentirme feliz. De ahí las ganas de encontrar con quien compartir esta parte tan fundamental de mi ser.
En el pasado la culpabilidad que me generaba sentir placer derivado del dolor me impidió buscar una mano amiga que me ayudara a entenderme y a explorar este mundo. Hoy pienso con tristeza que ha sido un "precioso tiempo perdido", sin embargo, ¿de qué sirve lamentarse? Mi cuerpo aún es joven y responde estupendamente bien. No obstante, desde que comencé a buscar con quien experimentar mi gusto por el spank, me ha pasado exactamente lo que cuentas en el post, que me resulta absurdo hacerlo solo.
Como si hubiera dejado de tener sentido, o fuerza. Vamos, que ya no me excita. Ahora quiero, necesito vivirlo, y que el azote me lo dé alguien que al azotarme me esté creando tal cual soy, me esté dando vida, dando realidad a mi ser oculto, esa parte que amo, respeto, honro y deseo mostrar y compartir. Por eso cada vez entiendo más ciertos comentarios que leo en algunos blogs de chicas sumisas. La clave no está en los azotes, ni en obedecer ciegamente, ni en asumir el castigo con entereza, no, qué va, la clave está en saber que si hay alguien que siente placer azotándote es porque le importas, porque representas algo para él, por eso, detrás de cada azote hay una energía de comunión, de cercanía, de comprensión, de cariño, de amor, en definitiva.
Y una/uno quiere, desea, necesita entregarse a eso. Un@ quiere que le azoten porque quiere que le quieran. Y los/las spankee obtenemos placer con el dolor del azote porque para nosotr@s la libertad reside en estar bajo el dominio de alguien a quien das potestad para azotarte hasta llorar y esas lágrimas son de satisfacción, de gratitud por que al fin esa persona da coherencia a nuestro deseo más íntimo, y consecuentemente al incansable motor que nos hacía (y nos hace) buscar la satisfacción de nuestros anhelos, por más oscuros que los juzgase nuestra educación.
Siento que el solo hecho de estar mostrándolos aquí me acerca más a esa persona que quiera tenerme en sus rodillas. Jamás me había abierto tanto escribiendo en internet. Siempre ando diciendo lo que quiero, pero en el fondo hasta hoy no había dado información sobre mis verdaderos sentimientos.
* Este post es la respuesta de Amante Lesbiano a un post mío "Sola no puedo" en el Confessions on a spank floor que por su intensidad y sinceridad se ha ganado su sitio entre los nuestros. Una buena carta de presentación que espero os guste.

