
Hola Selene!!
¿Así que te gustó el artículo sobre los instrumentos?
Pues... tú como spankee sabes de qué voy a hablar ahora.
No importa con qué instrumento nos "castigue" el spanker, será, la mayoría de las veces con el que nosotras queramos. ¿Porqué? Fácil: porque conocemos su cerebro y ellos "creen" que conocen el nuestro.
¿Quieres descolocar a un spanker que juegue al juego de roles? Pídele que te azote. ¿Lo quieres más sorprendido aún? Dile que te azote con ese instumento que él sabe que tu odias. "¡Azótame por favor! Y hazlo con la cane..." No sé por cuánto tiempo, pero seguramente quedará descolocado.
Aún recuerdo cuando yo entré a los grupos, una vez confundí el nombre de un spanker pensando que era spankee mujer, y él me dijo que por esa confusión merecía una azotaína. Mi respuesta fue: "¿En serio me vas a nalguear? Yupiii!! ¿Dónde me pongo, cómo me pongo? Dime, dimeee!!" Mucho tiempo después me confesó que lo había descolocado totalmente mi respuesta.
Entonces... ¿qué queremos decir las spankees cuando decimos algo? Es algo muy sutil y no todos los spankers lo comprenden.
Sí saben cuando los provocamos porque somos muy obvias, aunque a veces... hay que estropearles su CD favorito, quemarles su camisa o alguna "sutileza" por el estilo. Cuando se dan cuenta de que estamos buscando nuestra zurra, comienza nuestra actuación: "No hice nada malo", "no hay razón para que me azotes", "soy buena y cuidadosa, lo que pasó fue sólo un accidente", etc.
Cuando finalmente dejamos que piense que sí ha logrado ponernos sobre sus rodillas o en la posición que ellos elijan (en eso sí los dejamos mandar), prosigue nuestra actuación digna de un Oscar a la mejor actriz.
Luego de las primeras nalgadas, vendrán los primeros gemidos. Ellos podrán pensar que es de dolor, pero... en realidad ¡son de placer!
Cuando las nalgas nos comienzan a picar y se hace presente ese riquísimo ardor, las palabras brotan por nuestros labios:
"Ya, no me pegues más"
"Por favor, no sigas"
"Me duele mucho, déjame ir!"
"Buuaaaaaaaaaaaaaaaaaa..."
Eso significaría: "esto es delicioso.. sigue por favor!"
Pero habrá un momento en que realmente el dolor se hace insoportable y cuando pedimos que paren, que ya no nos peguen, que esto es realmente doloroso... me pregunto porqué no nos creen y nos siguen zurrando.
Esto es lo que sucede cuando se juega al juego de roles, en el spanking erótico. ¿Qué pasará en el spanking disciplinario? Y ¿qué pasa con las parejas que la azotaína es una forma de demostrar su amor, o simplemente de gozar del spanking porque es delicioso, o porque les gusta jugar sin roles, o porque es un juego previo al acto sexual en sí?
Eso... ya es otro tema.


UUFF!!!!
Eso si que es otro tema, yo me imagino el spank disciplinario en el contexto de la disciplina doméstica, pero de seguro las ganas traspasan y el deseo sexual que me provoca hará que en algún momento el lado DD pasará a un lado y sólo querré una zurra de la nada y que no condusca a nada más que a un sexo maravilloso y no a un corner time.
Para eso Dios nos hiso inteligentes y podemos sin duda dominar la situación, hasta que nos abandonemos a la voluntad de la "mano que azota" en ese momento nosotras decidimos que "él" manda y que bueno que sea así, si no, no sería nuestro spanker.
Besos
Spankadistancia
Spankadistancia, en la variedad está el gusto e incluso dentro de la D/d puede haber varios enfoques, situaciones y escenas que den lugar a intensificar una relación ¿no? ¿que tal si nos hablas tu de eso en un artículo??
Aun no he tenido la necesidad de decir que pare con los azotes. Pero no se, yo me lio bastante, y seguro que cuando dijera "Para, que no puedo mas", no me referiria a que dejara de azotar, si no a otra cosa......
Besos.....
Maria Jose.
Bueno... quizás cada una tiene que buscar la manera de que su spanker entienda cuando realmente quiere que pare y que es lo que quiere que pare...
O con lo que quiero que continue......
Y que dificil se hace pedir algo que quieres que pase pero que no quieres que parezca que quieres que pase! Es que las spankees somos complicadas como ninguna otra filia!
Yo muchas veces ansío el castigo tanto como lo temo, y realmente pocas veces he llegado a un punto en el que quiera que termine de verdad (¿hasta qué punto de masoquista tenemos las spankees?)
Siempre nos quedará que nuestras fantasias nos han ido haciendo tremendamente ocurrentes e imaginativas, y nos conseguimos salir con la nuestra aunque no lo parezca la mayoría de las veces ;)
Mª José... no dejamos de pedir nunca, eh?
Chi, estoy de acuerdo contigo, queremos, pero no queremos... y lo que al final no queremos es que pare. Yo tengo que decir que cuando se me pasa un poco el "calorcito" en las nalgas me gustaría seguir o comenzar otra vez. No siempre, pero a menudo me quedo con esa sensación de que quieres "un poquito más". Y creo que no soy la única...
Saludos a todos/as.
Dicen que contra el vicio de pedir, esta la virtud de no dar.... pero yo creo que aqui eso no vale. Aqui lo que vale es saber decir sin decir, no ya adivinar, pero si hacerse entender como si no quisieramos que nos entendieran. Pero claro.... nos llegan a entender de verdad? Pa mi que no.....
Besos....
Maria Jose
¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?????????????? me lo traduce?????????? que sí... que somos difíciles donde las haya.
Jajajajajajaajajja. Dificiles nosotras????? que va... ellos que no se enteran¡¡¡¡¡¡
(Selene, joer.... que tu sabes por donde voy...... o no?)
Besos...
Maria Jose.....
Sí... pero que si a ellos no se lo explicamos clarito no se enteran...