Autor: María José.

Se me ocurrió escribir esto a raíz de un comentario que hizo j, por cierto saludarle desde aquí, y darle las gracias por hacer que se me encendiera la bombillita, sobre un articulo de Selene que hablaba sobre la madurez del spanker (Mitología spanko).

Hasta hace muy poquito me molestaba bastante que me dijeran eso de que soy una “mujer madura”, más que nada por que siempre se hacia dentro de un contexto que implicaba una cierta connotación sexual, y no me agradaba del todo. Por que aclaro, para quien no lo sepa, que yo soy una mujer de las que se dicen maduras, 45 años de experiencia por esta vida.

Ahora, será por que mi gran vicio sigue siendo el de pensar, y después de analizar eso de la madurez, he llegado si no a conclusiones, si a darme cuenta de que esto de la madurez tiene muchas mas ventajas que inconvenientes, tal y como yo lo veía antes.

El único inconveniente, pues que nos queda quizás menos tiempo para hacer cosas, pero como el tiempo es relativo, no me preocupa en exceso……

¿Ventajas? Todas, todas, todas……. Soy capaz de decidir por mi misma lo que me apetece o no me apetece; soy capaz de calibrar riesgos y beneficios desde una perspectiva, si no fría, si analista y asumir los riesgos sabiendo que podré hacer frente a ellos; el no tener que darle cuentas a nadie, os podéis imaginar lo que supone ya en principio, no? Pero esto son solo ejemplos de acciones, de cosas que puedes hacer. Luego esta la parte intima, la parte interior, la que tu sabes que te permite hacer todo eso…. Esa parte de ti que te dice que estas en el mejor momento de tu vida, que ya es hora de dejar atrás cosas como ese aspecto físico impecable, esa perfección externa que lógicamente ya no tenemos, ese tener que ir rápidamente a todas partes por que si no pierdes una ocasión de disfrutar algo interesante; ese afán de hacerlo todo rápidamente sin llegar a disfrutarlo de forma plena……

La madurez, al menos a mi, me ha permitido saber quien soy, saber lo que no quiero a partir de ahora, ir aclarándome sobre lo que quiero, pero esto es tan cambiante afortunadamente, que no me deja encasillarme en una meta concreta, por que quizás seria un poco frustrante intentar alcanzar una meta y no conseguirla, si no tener perspectivas, ir poco a poco, descubrir y dejar que te sorprendas las cosas que tienes a tu alrededor, las personas que tienes a tu alrededor, y disfrutar de todo eso de otra forma……

Y entrando ya un poco mas de lleno en lo que trataba j en su post, en la sexualidad…… creo que la madurez te permite hacer lo mismo, lo mismo que las personas mas jóvenes, pero sabiendo perfectamente lo que hacemos. Lógicamente no soy de las que le da importancia ni a las apariencias materiales (coches, acciones, comilonas, tener mas que nadie….. no), aunque si, por supuesto, mi hijo es el eje de mi vida, pero no es una preocupación, es una circunstancia mas en mi vida y como tal, tan intima y tan ligada a mi que no es un problema en si…… Mi madurez me permite vivir mi sexualidad de una forma mas intensa, pero con menos prisas, disfrutar de lo que me gusta y con quien me gusta, huyendo de esas situaciones esporádicas, de esos encuentros de “aquí te pillo, aquí te mato” que parecen ser, no lo se, tan habituales en los jóvenes. Perfectamente se podría hacer, pero no me van….. Ahora me permito el lujo de ser selectiva, de hacer lo que realmente me apetece sin pensar en que pensara la otra parte, en si doy la talla o no la doy, porque parto de la base que si la otra persona esta conmigo, es simplemente por que le interesa estar… No tengo esa presión de antes de decir: que buscara en mí, le gustara lo que hago, no le gustara….. mas que nada, por que la que busca ahora soy yo, la que decide soy yo, lo que hago me gusta a mi y soy tan libre de decidir eso, como la otra parte de decidirlo también…. Y si no resulta, tampoco pasa nada. Se habla, o no se habla, se comenta y si se soluciona bien, y si no….. tan amigos.

Igual no he sido capaz de reflejar aquí todo lo que pienso y siento al ser una mujer madura, pero la idea es esta en resumen: me siento bien siendo una mujer madura, disfruto siéndolo por que puedo hacer todo lo que deseo sin pensar en si esta bien a ojos de los demás o no, y sobre todo y por encima de todo….. hago lo que deseo, como lo deseo y cuando lo deseo, sabiendo que no hago daño a nadie y que las decisiones son solo mías. Ese es el gran placer de la madurez, al menos desde mi punto de vista.