A veces me veo desde fuera, y me encuentro buscando esos ojos que no son los mios.
Otras veces me rompo desde dentro, pero nada puede salir, porque, cuanto más me azotan, más pequeña me hago yo y más grande ella, entonces es cuando cada golpe revuelve todas las terminaciones nerviosas de mi piel y yo me escapo de lo que soy, y disfruto siéndolo.
No pudo llorar, porque en esos momentos siento tanto que estoy libre del resto de emociones. Y [te]deseo (y no estás).

Me encuentro con mi realidad cuando el cuerpo se estremece de placer. Cuando todos los azotes se hacen uno, cuándo recupero la [in]consciencia de mi misma y ella se esconde, para que yo pueda volver a intentar llenar ese vacío.
No puedo llorar porque en esos momentos no soy yo, desaparece la niña débil, necesitada, sentimental, la que derrama lágrimas por caricias sin cumplir. Y es ella, ávida de sensaciones, la que toma el control, la que quiere saciarse de límites, la que se alimenta de mi deseo, la que siempre quiere más. El orgullo, que se mezcla con el dolor que a su vez se mezcla con el placer, y que me inunda, azote tras azote, para recordarme lo que soy, lo que quiero, que controla mi cuerpo y mi excitación, que se [me] entrega.
Es luego cuando aparecen todas las lágrimas contenidas, cuando los recuerdos a todos y cada uno de ellos, cuando me prometo que será la última, que no volveré a dejarme llevar, mientras busco la siguiente sesión. Tal vez en la siguiente llore, y me rompa, encuentre por fin ese límite y pueda saber que he llegado al final, puede que sea en la que todo termine, en la que las dos nos juntemos en una sola y yo pueda volver a ser libre.

Mmm... por lo que leo tu actitud es de dominación pasiva... ¿o me equivoco y en ocasiones pasas de dominada a dominante? Hazmelo saber, que soy primo lejano del Marqués de Sade y hace tiempo que no practico el noble arte de poner banderillas.
¡Chas! Latigazo mental cruelty.
Es que tú aún buscas un catalizador mucho más fuerte para tus emociones, pero a la vez, mientras más buscas más emociones distintas sientes y entras en un círculo "vicioso" del que cuesta salir. Quizás el día que llores de verdad en una sesión seas capaz de mirar más adentro de ti misma y ver lo quien eres de verdad y hacia donde vas.
De lo que no hay dudas es de que a veces esto llega a ser tan intenso interiormente que pasan esas cosas, pero no te preocupes, hasta las lágrimas se secan un día...
Yo no sé quien escribió esta belleza... Lograr decir es maravilloso. Lograste decir, abriste una ventana hacia tu interior y te lo agradezco profundamente... A quien seas: Gracias
Gracias a ti Tacuara, leyendoos a todas vosotras, y pudiendo compartir aquí cachitos de mi, siempre me he sentido menos sola.
Besos :)
Bueno, bueno, ahora si: Chise. Que bien. Ahora, sabiendo de quien se trata dialogaremos seguro... en algùn otro post
Cariños
desear ser otra en esos momentos, serlo en realidad es tan bello, por que consigues liberarte y como bien dices mirar a traves de otros ojos, vivir dos vidas en una, sentir que la piel duele de placer y adentrarse en ese mundo marvilloso, donde ser y dejarse hacer es tan fabuloso, entregarse....todo un placer
visite tu blog, volvere, escribes muy bien
un beso desde mi orilla, que no siendo tan directa tambien disfruta