... y quien sabe lo que traerá la marea.

Autora: Barbie.
A veces frases que oyes en alguna película, que lees en un libro, que escuchas en una conversación, etc., se quedan grabadas en el subconsciente y aparecen cuando menos te lo esperas. Este es el caso del título de este archivo, rescatado de la película “El cartero” de Pablo Neruda.
A medida que me adentro en este mundo del spank, ni por asomo imaginaba que me hiciera asomarme a otros aspectos de la vida. Hace poco os hablaba de cómo encontrar el equilibrio es esta “doble vida”. Pues bien, inconscientemente, el día a día me lo va marcando. Conversaciones informales, de Messenger, de esas que empiezas hablando de azotes y terminas hablando de la vida cotidiana, de los problemas diarios e incluso, alguna vez que otra, acabas filosofeando y aprendiendo a través de las experiencias de otras personas, disfrutando, con risas, con llantos (de esos que duelen pero que son necesarios), valorando…
Y, queridos amig@s, este es el punto en el que me encuentro. A través del foro, de chatear con desconocidos que, por arte de magia, se convierten en amigos y pasan a ser parte importante de tu vida, cada un@ con sus opiniones, con las mías, con mis defectos y los suyos, con el prisma, tan distinto a veces, con el que vemos la vida, etc. Esta mañana me he despertado con, como diría ZP, otro talante. Sin proponérmelo he dado un pasito más en ese equilibrio tan deseado que todos buscamos, con serenidad, sin tantos agobios…. No se como expresar todo lo que fluye en mi interior, como, ubicas las cosas y te encuentras que tú problema no es tanto la vergüenza o el que dirán, sino una misma.
Hay que andar el camino para llegar al final, un final, distinto para cada uno, un final, el mío, que no se donde me llevará. Un camino que, aunque apenas he comenzado a andar, me he encontrado otros caminantes, cada uno con sus metas, unos te ofrecen agua, otros consuelo, otros descanso, otros experiencia, a veces paz, otros pasan de lado (van a lo suyo). Un camino en el que aprendes a pararte, a solidarizarte con los otros. Y, un camino, en el que te encuentras obstáculos, los cuales piensas que será imposible superarlos, obstáculos que en ese momento te parecen gigantes y al siguiente paso los encuentras pequeños, insignificantes porque has tropezado con otro mayor. Y, ¿Sabéis?, quiero compartir esto con vosotros, YO SOY MI PEOR OBSTÁCULO, yo misma me construyo una barrera tan alta que se que no puedo saltar, yo solita hago que se complique el recorrido pero, ayer, por fin, supe como llamarlo, ponerle un nombre.
Quizás os riáis o, quien sabe, hagáis un bote para llevarme a un psiquiatra, pero las lágrimas que estoy derramando, aunque duelen, me producen paz, serenidad e incertidumbre, esperanza a la misma vez que miedo, temor ante lo nuevo….
Una breve anécdota, que me ocurrió anoche, insignificativa pero muy enriquecedora. Anoche estuve en un acto social demasiado vainilla para mi gusto, y hubo un momento, dentro de una conversación entre varias personas que estábamos, mientras escuchaba la diferencia del color albero y maíz en un coche que me dije a mi misma “tú tienes algo que ellos no tienen, un pequeño tesoro, guardado con siete cerrojos, pero un tesoro que te hace sentirte más viva, más completa y, en cierto modo , única”
Amig@s, aquí es donde me encuentro, no se cuanto me queda por andar (intuyo que demasiado), un camino dónde se que me esperan algunos sinsabores, pero sería injusto, contaros esto y no agradecer l@s guías que me estoy encontrando, algunos sois conscientes, otros ni por asomo, casi todos altruistas, en esta “organización tan desorganizada” de la vida. A tod@s vosotros GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS.



selene35 dijo
Barbie, si sabes cual es tu barrera, eres la única que puede tirarla y seguir avanzando, naturalmente que habrá cosas que duelan, según un buen amigo "las spankees tienen las nalgas duras y el corazón blando"... pero merece la pena.
Besos!!
23 Septiembre 2007 | 09:29 PM