Shibari... encuentro de cuerdas en Madrid.
Autora: Lucecita.
Aún envuelta entre la magia de las cuerdas y el ambiente delicioso, exquisito, de belleza, cariño y amistad que se creó en el Garaje, es bonito encarar la semana que comienza con una sonrisa y más sueños en el corazón de una sumisa.
Ya desde fuera se respiraba la energía arrolladora de la entrega. Situado en el madrileño barrio de Lavapiés, un precioso garaje abovedado de ladrillo visto se convirtió en la mazmorra ideal para dar rienda suelta a la imaginación y al trabajo verdaderamente artístico de los maestros , a los que tuvimos el honor y el placer de admirar: nuestro Shibari, Alfil, Davide y Kurt, entre otros que también se animaron a crear y a aprender.
Mi más entusiasmada devoción y gratitud hacia las chicas, bellísimas, que fueron atadas, cuyos cuerpos se hicieron fuego entre ataduras y suspensiones maravillosas. Preciosas miradas, gemidos y calor que se transmitían desde su piel.
Realmente gozamos los que estuvimos allí. Y no sólo por las cuerdas y el trabajo, sino por la acogida tan íntima. Durante toda la noche se oyeron risas, se compartieron muchos abrazos, besos, gente maravillosa, un cariño desbordante en una atmósfera de calidez a la luz de las velas, una música perfecta y envolvente, fruta, té, dulces, leche caliente, chocolate. Había hasta alguna geisha... y sumisas a los pies de sus Amos haciéndose mútuamente las delicias.
Unos puntos de suspensión del techo, uno de ellos adornado incluso con un maravilloso e inmenso triskel, cuerdas por el suelo decoraban la estancia, fuego, pinzas y hasta una vara con la que casualmente me cayeron algunos azotes que sin lugar a dudas disfruté entre risas y miradas cómplices.
En fin, un lujo de noche.

Mil gracias Shibari, a tí, a tu preciosa Kusss, que ya sabes que la adoro, a Eva, que no descuidó ni un detalle y en definitiva a los que habéis hecho posible este proyecto en el que se saborea una ilusión muy especial. Esperamos muchas más noches como la del sábado. Gracias por tu arte, por tu dedicación, tu entrega y tu trabajo y sobre todo por ser tan cariñoso con todo el mundo.
Sí, lo del sábado relamente fué una reunión de amigos, casi diría de familia.




Eva dijo
Ante estas palabras, sólo puedo decir.
GRACIAS.
Con mayúsculas.
De esas de las que, al darlas, esbozas una amplia sonrisa.
Gracias.
De esas que al verbalizarlas, evocas los sabores.
Gracias, querida lucecita.
Por esa y otras noches que han seguido.
Y seguirán.
:)
Eva.
13 Abril 2008 | 04:16 PM